Visitar Chernóbil. Turismo en la Zona Muerta
Más de veinte años después del peor desastre nuclear conocido, la planta nuclear de Chernóbil y la extensa área contaminada que la rodea se han convertido en un destino turístico poco conocido, pero definitivamente asentado y en auge. El reclamo es bien atractivo: recorrer una zona despoblada en donde el tiempo se paró en los años 80, visitar ciudades fantasma con la imaginería soviética intacta, que sus habitantes abandonaron con lo puesto. Incluso los amantes de la naturaleza encontrarán un paraje único en donde los animales y la vegetación vuelven a campar a sus anchas, como si el ser humano no hubiera estado nunca en estas tierras. O casi.
Esta área de 32 km. cuadrados es llamada La Zona Muerta, y no podrá ser habitada por el hombre con normalidad hasta dentro de 600 años. Pero visitarla por un día, con las correspondientes medidas de seguridad, no reviste especial peligro. Los guías turísticos dicen que las áreas de alta radioactividad están marcadas con señales triangulares amarillas. Las áreas que se pueden visitar son el sarcófago que cubre el Reactor 4, las ciudades abandonadas –en donde el turista puede hablar con los pocos habitantes que han vuelto–, y un cementerio de miles de vehículos militares –incluídos helicópteros– que, como dice la guía, ‘quedaron tan contaminados con la radiación que hoy en día sólo se pueden observar de lejos‘.
Pripiat, la localidad más cercana a la central nuclear de Chernóbil, era en su día una ciudad modelo para la clase media soviética, con un buen nivel de equipamientos y zonas ajardinadas. Hoy en día es una ciudad fantasma, y uno de los principales focos de atención turística del área, junto al gran protagonista, el Reactor 4 de la planta nuclear y el descomunal sarcófago que encierra la feroz actividad radioactiva que seguirá trabajando allí durante milenios. Pripiat tenía unos 48.000 habitantes en 1986, entre trabajadores y familiares, que tuvieron que abandonarla a toda prisa en autobuses un día y medio después del accidente. Allá dejaron la mayoría de sus pertenencias: ropa, mobiliario, fotografías, etc. en lo que hoy día es un museo no oficial de la vida en la Unión Soviética de finales del siglo XX.
Vuelta a Abril de 1986. Preparando el desastre
En la tarde del 25 de Abril de 1986, los trabajadores del cuarto reactor de la central nuclear de Chernóbil preparaban un test de estrés del sistema, con el objetivo de probarlo al día siguiente. Este test consistiría en comprobar cuánto tiempo aguantarían las turbinas girando y produciendo energía en el caso de que la central se quedara sin suministro eléctrico. Se trataba de un test arriesgado, pero se había hecho antes.
Como parte de los preparativos se deshabilitaron varios sistemas de control críticos, incluyendo los mecanismos de seguridad capaces de abortar la prueba. A las 13h del día 26, se cortó el suministro eléctrico y comenzó el test.
A las 13.23h los operadores insertaron las barras de control para disminuir la potencia del reactor y ésta decayó hasta los 30 MW. Con un nivel tan bajo, los sistemas automáticos detendrían el reactor y por esta razón los operadores desconectaron el sistema de regulación de la potencia, el sistema refrigerante de emergencia del núcleo y otros sistemas de protección. Estas acciones, así como la de sacar de línea el ordenador de la central que impedía las operaciones prohibidas, constituyeron graves y múltiples violaciones del Reglamento de Seguridad Nuclear de la Unión Soviética.
Con los sistemas de emergencia desconectados, el reactor experimentó una subida de potencia extremadamente rápida que los operadores no detectaron a tiempo. Se comenzaron a oir fuertes ruidos en todo el complejo y se produjo una brutal explosión causada por la formación de una nube de hidrógeno dentro del núcleo, que hizo volar por los aires el techo de 100 toneladas del reactor, provocando un incendio en la planta y una gigantesca emisión de productos de fisión a la atmósfera.
Entonces se produjo una segunda explosión –cuya causa todavía crea controversia en la comunidad científica– que escupió fragmentos de combustible radioactivo e incendió toneladas de bloques de grafito que actuaban de aislante. Una vez que el grafito comienza a arder, es casi imposible de extinguir.
Costó nueve días y 5.000 toneladas de arena, piedra dolomita, arcilla y plomo lanzados desde helicópteros el cubrir el cráter provado por las explosiones. Las radiaciones por entonces eran tan intensa que la mayoría de los pilotos murieron en pocos días. Fue este incendio del grafito el que arrojó la mayor parte de la radiación a la atmósfera, y fue claramente detectado por los sistemas de control de lugares tan alejados como Suecia.
Una vez tapado el cráter y al tornarse los niveles de radioactividad mínimamente aceptables en los alrededores de la central, se procedió a la construcción de un colosal sarcófago de materiales pesados que tapó el Reactor 4 por completo.
La justicia soviética condenó a prisión a todo el personal del Reactor 4 sin excepción, sin tener en consideración la culpa y responsabilidad de cada cual. Por ejemplo, el hombre que intentó parar la reacción en cadena en una desesperada acción que impidiera el desastre fue sentenciado a 14 años de cárcel. Murió a las tres semanas.
Controversia sobre las estimaciones de víctimas
Se estima que varios miles de personas (entre 3 y 5 mil, según la fuente) murieron en las semanas posteriores al accidente. Pero el número de muertes indirectas será bastante mayor. Se prevé que la mayoría de muertes prematuras causadas por el accidente de Chernóbil sean el resultado de cánceres y otras enfermedades inducidas por la radiación durante varias décadas después del evento. Algunos estudios consideran que la población completa de Europa fue sometida a dosis de radiación relativamente bajas, incrementando el riesgo de cáncer en todos los europeos. De todas formas, los efectos en la salud humana de la radiación de bajo nivel aún no se conocen bien, por lo que hoy en día es imposible confirmar estas afirmaciones.
La herencia radioactiva
Tras las explosiones y la posterior radiación, un área de 4 kilómetros cuadrados de pinos en las cercanías del reactor adquirieron un color marrón dorado y murieron. Desde entonces se llama a la zona “el Bosque Rojo“, y es una de las áreas más letales del mundo.
Justo después del desastre, el viento fue el agente decisivo que desplazó las nuves radioactivas y determinó qué zonas sufrirían la radiación más intensa y por más tiempo. A Bielorrusia, por entonces provincia de la Unión Soviética, le tocó la china, y recibió un 70% de estas nubes tóxicas, que contaminaron gravemente toda un área fronteriza con la Ucrania de hoy día. Esta zona se encuentra deshabitada por el hombre hoy día.
En los años posteriores al desastre, en la zona de exclusión abandonada por el ser humano ha florecido la vida salvaje. Bielorrusia ya ha declarado una reserva natural, y en Ucrania siguen los mismos pasos. Varias especies de animales salvajes y aves que no se habían visto en la zona antes del desastre la pueblan ahora a sus anchas, gracias a la ausencia total del factor humano.
La radiación en niveles anormalmente altos permanecerá en el área de Chernóbil durante los próximos 48.000 años. De todas formas, los humanos podrán comenzar a habitar de nuevo la zona en unos 600 años –siglo arriba, siglo abajo–. Los expertos predicen que, por entonces, los elementos más nocivos habrán desaparecido de la atmósfera y la tierra, o bien se habrán diluido lo suficiente en el resto del agua, tierra y aire mundiales.
Una nueva tumba para la bestia radioactiva
Con el paso del tiempo, el sarcófago construido en torno al reactor 4 justo después del accidente se ha ido degradando por el efecto de la radiación, el calor y la corrosión generada por los materiales contenidos, hasta el punto de existir un grave riesgo de colapso de la estructura, lo que podría tener consecuencias dramáticas para la población y el medio ambiente. El costo de construir una protección permanente que reduzca el riesgo de contaminación cumpliendo todas las normas de contención de seguridad fue calculado en 1998 en 768 millones de euros. Ucrania, incapaz de obtener esa financiación en el escaso tiempo disponible, solicitó ayuda internacional. Varias conferencias internacionales han reunido desde entonces los fondos necesarios, a pesar de que el presupuesto ha ido aumentando sensiblemente por culpa de la inflación.
En 2004 los donantes habían depositado más de 700 millones de euros para su construcción (en total en esa fecha se habían donado cerca de 1000 millones de euros para los proyectos de recuperación), y desde 2005 se llevaron a cabo los trabajos preparativos para la construcción de un sarcófago nuevo, cuya construcción comenzó finalmente el 23 de septiembre de 2007. Su finalización está prevista para principios de 2012. Se prevé que la construcción de este sarcófago en forma de arca permita evitar los problemas de escape de materiales radioactivos desde Chernobyl durante al menos otros cien años.
Chernóbil hoy día
A pesar de todo, algunos lugareños han vuelto a sus casas con el tiempo –no más de 600–, y cuando se les pregunta si no tienen miedo, contestan que están perfectamente y bromean ‘la radiación se ha acostumbrado a nosotros‘, bromean, para luego decir muy seriamente que ‘el aire está limpio, el agua cristalina e incluso las setas saben de maravilla. Este es un lugar fantástico‘.
Mientras los trabajos siguen para finalizar la nueva estructura de sarcófago que nos ha de continuar protegiendo a los europeos del trajín del Reactor 4 de Chernóbil por otros 100 años, miles de empleados desmantelan el resto de reactores y limpian de fuel radioactivo la zona. Cada noche estos trabajadores son recogidos en tren hasta Slavutich, la ciudad construída expresamente para albergar este ejército de limpieza silencioso en las afueras de La Zona Muerta.
Saber más
- El accidente de Chernóbil
- Pripiat, la ciudad fantasma
- Chernóbil, la noche del fin del mundo (vídeo)
- Mapa de La Zona Muerta
- Sightseeing in the Dead Zone











No iría para nada del mundo a visitar este lugar :S
¿Por qué no? Lo tiene todo: misterio, aventura, peligro, paisajes, historia… Volver a casa seguro que te hace sentir más vivo :-p
Increíble experiencia!
Felicidades!!,Muy buena información y concuerdo con Manuel el lugar esta rodeado de un misterio sin igual en toda esa zona, el pueblo fantasma, el detener el tiempo en aquella epoca etc…, lo que daría para poder visitar ese lugar… ni modo vamos a ahorrar un poco!!!…algun día; saludos desde Ciudad de México.
Hola Mi nombre es Clare Weiskopf y trabajo en un programa de televisión en Colombia. Estamos muy interesados en viajar a Chernobil y poder hacer un documental sobre esto. Te pido porfavor si me puedes poner en contacto con el guia que te llevo allá para poder contactarlo.
Muchas gracias
Clare
Mi mail es: cweiskopf23@hotmail.com
En el documental que presento Nat Geo se indica que la suma para la construcción de la megaestructura es de 615 millones de euros y que una vez desmontado los escombros y eliminado el polvo radiactivavo se espera que el peligro se haya eliminado para siempre. Esto nos permite concluir que la zona sería habitable luego de algunos años, 600 años es un tiempo demasiado vasto.
es una tonteria ir, por que si bien debe ser muy interesante, pero es una zona de muerte, todo te puede matar.
auque marcaran las zonas de maximo peligro el viento o el pelaje de los animales te pueden contaminar, no lo sentirias hasta que desarrollaran un cancer de tiroides, es dar un paso hacia la muerte
Daniel, aunque se construya el nuevo sarcofago lo que hará será evitar que siga saliendo radioactividad, pero una enorme zona de alrededor ya está contaminada por los residuos i la radioación que se liberó en la explosión. Esos residuos i esos niveles de contaminación no desapareceran del todo hasta que pasen 24 milenios, asi que realmente 600 años no es un tiempo demasiado vasto, desgraciadamente.
i juan pablo, la radiacion no es una enfermedad que se puede transimitir, que puedes tenerla o no tenerla. Todos tenemos un cierto niveld e radiacion natural en nuestro cuerpo, esa zona tiene unos niveles altisimos, obviamente, i mientras estés ahi te subirá el nivel de radiacion. Pero igual que sube, tambien baja. Si tu vas de turista 2 dias alli i vuelves a casa, no cogerás ningun cancer, te subira un poquito el nivel de radiacion esos dos dias, i al vovler te bajara a la normalidad. Yo creo que debe ser muy interesante ir ahi a conocer i a ver.