Ruta por Sicilia

Tiempo estimado de lectura: 12 minutos, 3 segundos
Artículo correspondiente a la serie 'Viaje por Sicilia'

Desde que viajamos con nuestro hijo hemos tomado por costumbre escoger el destino de nuestras vacaciones a última hora —excusa de padres ocupados—, y en el caso de Sicilia no ha sido diferente: si me hubieran preguntado un mes antes, habría dicho que íbamos a ir a Noruega o Suecia, a disfrutar de la naturaleza, los pueblecitos costeros de ensueño y un sinfín de servicios de calidad orientados a los peques. Y sin embargo, Sicilia se ha llevado el gato al agua sin demasiados apuros, gracias a la combinación irresistible de dos elementos ganadores: Mediterráneo y ruinas milenarias.

A continuación os explico la ruta que hemos seguido. Se trata de una ruta en coche alrededor de Sicilia a lo largo de 8 días, suficientes para ver algunos de sus principales puntos de interés. 14 días hubieran sido ideales para poder visitar el resto, como Palermo, Ragusa o las Islas Eolias, pero no solemos hacer viajes tan largos. Aún así, 8 días han sido más que suficientes para ver lo que queríamos, sin pegarnos excesivas palizas de coche —impopulares entre un niño de 3 años y su madre embarazada—, y sin tener que renunciar prácticamente a nada.

La ruta

Ruta por Sicilia

Ruta por Sicilia (click para ampliar)

Trápani

Sicilia cuenta con tres aeropuertos principales: el de Palermo en el norte, el de Catania en el este y finalmente el más pequeño y modesto de los tres en el oeste, que es el de Trápani. RyanAir tiene base en este último, y ahí es a donde volamos (ida y vuelta). Trápani es una tranquila ciudad costera asentada en una de las pocas planicies de la isla, y está delimitado al sur por una extensa área de salinares, pertenecientes a la población de Marsala. Nuestro vuelo llegaba a Trápani a las doce de la noche, así que recogimos el coche de alquiler e hicimos noche en Marsala con la idea de salir hacia Segesta a primera hora de la mañana.

Salinares cerca de Trápani

Segesta

Si me viera obligado a escoger uno sólo de entre los impresionantes templos griegos que hay repartidos por Sicilia, tendría una difícil decisión entre el de Segesta y los de Selinunte. Y eso que el Valle de los Templos de Agrigento es con mucho el más famoso de todos, y sin embargo su visita no impacta ni llega a emocionar tanto como con estos dos.

En Segesta todos los elementos se conjuran para llevarnos al asombro y al deleite; un templo dórico gigantesco, prácticamente intacto. Obra eternamente inacabada, pues nunca se le cubrió de un techo y por tanto no se pudo consagrar. Maravilla de la ingeniería del siglo V a.C., totalmente rodeada de naturaleza y con nulo impacto paisajístico humano, que es lo que más sorprende. Si no te conmueves al pasear alrededor del templo dórico de Segesta, es que estás muerto.

Templo inacabado de Segesta

Templo dórico inacabado de Segesta

Templo dórico inacabado de Segesta

Castellamare del Golfo

Como nos pillaba cerquita de Segesta (menos de media hora en coche), complementamos el baño cultural con uno más prosaico, y nos dirigimos hacia la playa de Castellamare del Golfo. Muy ambientada, cabía apenas una aguja en la playa y hubo que competir por una plaza en los parkings de coches de primera línea (de pago aunque baratos, 3€ por día). Nos hicimos hueco, comimos en uno de sus muchos chiringuitos, alquilamos la correspondiente sombrilla y nos unimos a los bañistas en el arte del mojarse y del secarse.

Castellamare del Golfo es una playa masificada, ruidosa y popular, y una excelente oportunidad para ver a los sicilianos en su salsa. Nosotros disfrutamos en la visita de ésta y otras playas de Sicilia.

Playa de Castellamare del Golfo

Selinunte

De vuelta a la inmersión cultural. Selinunte fue una de las polis griegas más importantes del Mediterráneo, allá por el siglo V a.C., como atestiguan sus impresionantes ruinas. Estamos hablando de varios templos dóricos, unos mejor conservados que otros, todos espectaculares. Allí está el templo dórico más grande jamás conocido —superando a los de la acrópolis de Atenas—, sin embargo hace siglos que mordió el polvo debido a sucesivos terremotos, y hoy día sólo queda una columna en pie, amablemente restaurada en el siglo XIX para dar fe de la magnificencia de esta antigua casa de los dioses.

También se puede visitar la acrópolis de Selinus, construida por colonos griegos, más tarde arrasada por cartagineses contratados desde la rival Segesta, poblada de nuevo por los mismos cartagineses, a los que luego seguirían romanos, normandos, etc. Cada pueblo la acomodó a su gusto y necesidades, aprovechando los edificios anteriores, pero con un buen guía todavía se pueden desentrañar muchos de sus secretos.

Templo E de Selinunte

Templo G de Selinunte

Agrigento

Agrigento se encuentra en el sur de Sicilia, mirando hacia África —en concreto a Trípoli—. Se trató de otra polis griega importante (Akragras) en el mundo antiguo, que jugó un papel clave en el mapa político de Sicilia durante siglos. Hoy día vive claramente de su legado histórico, gracias al famosísimo Valle de los Templos. Allí podremos admirar —en compañía de miles de turistas— las proporciones perfectas de uno de los templos griegos mejor conservados de la Antigüedad: el Templo de la Concordia. 2500 años le contemplan, aunque no es el más antiguo ni está solo en esta vasta zona arqueológica. El Valle de los Templos es el único lugar en donde podrás pasear entre columnas dóricas de noche, con todos sus tesoros convenientemente iluminados. Mágico.

Por lo demás, Agrigento y esta zona del sur de Sicilia se ven bastante pobres, y sorprende ver la elevadísima cantidad de edificios abandonados y a medio construir en cualquier lugar. Preguntando a un italiano avispado, me comentó que ésto es así debido a la picaresca de la Mafia siciliana y el abuso de las comisiones y subvenciones por obras, que provocan que en cuanto se cobra por estos conceptos, las obras se abandonen pues su razón de ser fue conseguir los subsidios. No dejaremos de ver edificios y carreteras en mal estado por todo Sicilia, pero es quizá en Agrigento y su provincia donde más se hace evidente la dejadez y la falta de inversiones.

Vista de Valle de los Templos

Templo de la Concordia en el Valle de los Templos

Enna

Abandonamos por un día la costa, y nos dirigimos al centro neurálgico de la isla más grande del Mediterráneo. Enna es una ciudad muy rica en historia, y está estratégicamente situada en lo alto de un cerro que domina Sicilia. Poblada por griegos desde el 664 a.C., cobró verdadera importancia durante la dominación musulmana y posterior Edad Media, dado que quien controlaba Enna controlaba Sicilia.

Hoy en día es una bonita —y bastante extensa— ciudad siciliana con aires de pueblo, con piedra y sombras por doquier. Pasear por sus empinadas calles es placentero, y se convierte cuanto menos en una excelente parada en el camino de Agrigento a Siracusa.

Enna

Piazza Armerina

Un poco más adelante se encuentra otro pueblo digno de ver. Piazza Armerina es una localidad siciliana animada como pocas, yo no vi más bullicio en las calles —nada turístico— en ningún otro sitio de la isla. Había carritos de fruta y puestos ambulantes por todo el centro, salpicado también de terrazas muy animadas, la gente iba y venía de sus compras y había distensión y alegría en la calle. La lástima es que íbamos directos a nuestra siguiente parada, la Villa romana de Casale, y sólo pudimos admirar el ambientazo de Piazza Armerina desde el coche.

Piazza Armerina

La Villa romana de Casale merecía eso y más; se trata de la villa que exhibe los mosaicos romanos más extensos y mejor conservados del mundo. Y aunque el revestimiento que protege a la villa de las inclemencias del tiempo es burdo y muy discutible, puesto que impide apreciar las dimensiones y formas de la casa romana y afea en exceso el conjunto, una vez dentro se nos caerá la baba ante las escenas de mosaicos perfectamente conservadas. Pasillos y pasillos de escenas, muy impresionante. Le dedicaremos una entrada completa en breve.

Mosaico de la Villa Romana de Casale

Siracusa

Para mí Siracusa es una ciudad mágica, en la misma línea que Split en Croacia. Fundada poco después que Roma, en el 734 a. C., fue durante siglos mucho más poderosa que la ciudad eterna, e incluso llegó a superar por un tiempo en poder y esplendor a la mismísima Atenas. La historia de Siracusa está repleta de hechos dramáticos y trascendentales para Occidente, y de nombres ilustres como Arquímedes o Dionisio I. Hoy día nos ofrece magníficos vestigios de su grandeza como el Templo de Apolo, la Fuente de Aretusa, la Latomia del Paradisso o la Oreja de Dionisio, sin olvidar el excelentemente conservado Teatro Griego, de enormes dimensiones y excavado por completo en una colina con vistas al mar.

Siracusa es mágica porque es auténtica, la historia impregna sus calles y fachadas sin ceder a los decorados de cartón piedra que podemos encontrar en otros lugares híper restaurados. El ambiente nocturno es bohemio y animadísimo, y tomar una copa en cualquiera de sus terrazas invita a perder la noción del tiempo. Sólo por Siracusa, volvería mil veces a visitar Sicilia.

Teatro Griego de Siracusa

Siracusa

Catania

A Catania fuimos en visita relámpago con una idea fija: visitar su mercado callejero, el más grande y animado de Sicilia y probablemente de Europa. Auténtico festival de paradas de alimentos frescos y tiendas de lo más variado, en el mercado de Catania te puedes perder durante toda una mañana sin dejar de distraerte con tanta y tan variada oferta. Dicen que los sicilianos recelan de los supermercados y buscan comprar siempre el producto fresco, y si es en la calle tanto mejor. Quizá por eso el mercado de Catania goza de tan buena salud: allí se puede comprar todo tipo de verduras, carnes, pescado, quesos, cualquier alimento que se nos ocurra, recién traído —o al menos eso dicen—. Los vendedores vociferan alegremente mientras muestran el género, los compradores a duras penas transitamos entre las estrechas callejuelas, los parasoles crean un curioso techo rojizo y la enorme catedral preside la escena al fondo. El mercado de Catania se merece una entrada dedicada con muchas, muchas fotos.

Mercado de Catania

Taormina

Taormina aparece en todos los blogs y guías de viaje como una de las visitas obligadas a Sicilia. Y seguro que debe figurar recomendado en muchos más sitios, puesto que en verano está abarrotado de gente hasta decir basta. Es el pueblo más caro y chic (también el más artificial) de Sicilia, el lugar ideal para ver y dejarse ver. Prácticamente tiene una única calle, de casas de pueblo y comercio sofisticado, muy bien cuidado todo, eso sí. La experiencia es lo más parecido al turismo sobre raíles. Aún así, merece la pena visitar Taormina una tarde, y al estar a 200 metros sobre el nivel del mar se tienen unas vistas de la costa privilegiadas. Recomendable también por el fuerte contraste con el resto de ciudades que visitamos en nuestra ruta por Sicilia.

Taormina

Cefalù

Cefalù nos dejó sin palabras, no es de extrañar que sea el pueblo estrella del Mar Tirreno. Ver la estampa de casas recortadas contra la orilla, junto con la catedral y la Rocca al fondo es una de esas imágenes imborrables que nos llevamos de Sicilia. Y además, la playa estaba genial, nos dimos un bañito de los buenos y estuvimos durante unas horas en un ambiente de playa animadísimo y muy placentero. Y Cefalù da más cosas, porque pasear entre sus calles empedradas también es puro disfrute. El mejor pueblo costero de Sicilia, de entre los que vimos en nuestra ruta.

Playa de Cefalù

Cefalù

Hímera

Ya en nuestro camino de vuelta a Trápani, nos alojamos en un hotel de las afueras de Termini Himerese, hoy en día pueblecito casi insignificante del norte de Sicilia, pero que tiene cerca los restos de la ilustre polis griega Himera. Éste fue también lugar de una de las batallas más trascendentales de la Antigüedad, que enfrentó en el 480 a C. a griegos y cartagineses por el control del Mediterráneo. Ganaron los griegos, y lo celebraron con la construcción de un templo dórico cuyos escasos restos se pueden visitar hoy día. Yo no me pude resistir a visitar el templo de la victoria, y aunque apenas se conserva el estilobato y algunos restos de las columnas, el hecho de pasear por el templo a plena luz del día y a solas, sin más compañía que mi respiración, fue genial. Y es que estas ruinas están prácticamente abandonadas, sin embargo son testimonio de uno de los triunfos más celebrados y efímeros de la Historia Antigua.

Templo de la Victoria de Himera

Erice

Otro de los imperdibles de cualquier recomendación de Sicilia. Erice está a tan sólo 13km de Trápani, aunque se sienten como 50km puesto que hay que salvar 930 m. de altura entre ambos, por unas carreteras bastante malas. El pueblo está situado en un pingorote desde el que se puede ver toda Trápani y gran parte de la costa oeste de Sicilia. Yo la verdad no le ví especial encanto a Erice, es un pueblecito de piedra dedicado al turismo y la cerámica pero nada destacable, los he visto muchísimo más bonitos en el Pirineo aragonés y catalán. Eso sí, tiene mucha historia en las losas de sus calles. Hay que decir también que subimos a Erice en coche por una ruta muy muy mala, de esas que requieren continuo zig-zag con pendientes del 15% durante varios kilómetros. Llegué cansado y cabreado al pueblo, así que Erice lo tenía difícil para impresionarme.

Como con el resto de puntos de interés de nuestra ruta por Sicilia, lo mejor será que descubráis si vale la pena visitar Erice por vosotros mismos…

Erice

sidebar:ciudad:palermo

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...


Sobre el autor

Manuel

"Una frontera no es más que la separación entre la locura de unos y la de los otros."

4 Comentarios a “ Ruta por Sicilia ”

  1. Sicilia es preciosa! Comentas que no habeis hecho muchos kilometros pero recordando como eran las carreteras -nada comodas- y viendo la ruta yo diria que os habeis pegado una buena panza de kilometros no?

  2. La verdad es que al final sí nos zampamos unos cuantos Km. ;-) , sobre todo el trayecto entre Agrigento y Siracusa se hizo especialmente pesado (La autovía estaba cortada por obras en muchos Km.).

    ¿Qué es lo que más te gustó de Sicilia, Quique, tienes opiniones diferentes de estos puntos de interés?

  3. La isla es tan grande que diria que hemos visto dos Sicilias completamente distintas! creo que solo coincidimos en Catania, Agrigento y poco mas. Me concentre en Etna y la zona sur de Ragusa y me encanto.
    Asi que tengo un segundo viaje a Sicilia pendiente con tus consejos! :)

  4. Y yo con los tuyos publicados en Viajablog y Diario del Viajero! :-)

Responder

Puedes utilizar estos tags XHTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <blockquote cite=""> <code> <em> <strong>

Creative 		                      Commons License
Los contenidos de esta web están sujetos a una licencia de Creative Commons si no se indica lo contrario.