Lübeck, un paseo por la Alemania medieval
Por ManuelSituada en el estado de Schleswig-Holstein, en el norte de Alemania, Lübeck es la última ciudad de importancia antes de llegar a la frontera con Dinamarca. Se encuentra a orillas del Trave, el río con el puerto alemán más grande del mar Báltico y uno de los más importantes de Europa. Pero si por algo destaca Lübeck es por ser una de las ciudades medievales más bellas del continente.
Lübeck fue capital de la Liga Hanseática durante siglos, y forma parte de la lista de sitios declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Es una de las pocas ciudades alemanas que se salvaron de los bombardeos masivos de la Segunda Guerra Mundial, y “sólo” un 20% de su casco urbano fue borrado del mapa. Esto es debido a que se convirtió en centro logístico de la Cruz Roja durante el conflicto bélico, y por ello fue algo más respetada que otras ciudades que no corrieron la misma suerte, como Colonia o Frankfurt. De todas formas, si visitamos su catedral (Dom) y la iglesia de Marienkirsche, veremos exposiciones fotográficas en donde se nos mostrará el grado de destrozo que provocaron los bombardeos en ellas, y la árdua tarea de reconstrucción posterior.
El casco antiguo (Altstadt) de Lübeck lo encontraremos en una isla rodeada por los ríos Trave y Wakenitzes. Es bastante pequeño, por lo que se puede recorrer a pie confortablemente; hay una “magia” especial en recorrer sus estrechas calles, pasando por debajo de arcos centenarios y descubriendo en cada rincón pequeñas y betustas casas, la mayoría construídas en ladrillo arcilloso.
Lübeck tiene una importante presencia de arquitectura Gótica. El caso viejo está dominado por siete agujas que despuntan en el horizonte, pertenecientes a sus respectivas iglesias. Las más antiguas pertenecen a la catedral (Dom) y a Marienkirche (Santa María), ambas de finales del siglo XIII. Antaño solamente se podía entrar en la ciudad medieval a través de cuatro torres que hacían las veces de puertas de acceso, de las cuales Holstentor (1478) es la más famosa e impresionante. La ciudad ha conservado desde entonces un ambiente medieval que la diferencia del resto de capitales alemanas.
En Lübeck encontraremos puntos de interés muy importantes, como pueden ser Holstentor (torre-puerta de acceso al casco antiguo), la catedral, 6 iglesias medievales, el Rathaus (ayuntamiento)… pero quizá lo que más se disfruta es pasear por sus viejas calles, a cuál más bonita e inspiradora. Realmente Lübeck es un lugar encantador y de obligada visita si nos acercamos al norte de Alemania.
¡Probablemente se trate de una de las ciudades medievales más bellas de Europa!
De todas formas, Lübeck no vive solamente de su pasado. Hoy en día es un importante enclave comercial, donde encontraremos centenares de tiendas dedicadas a la ropa y el calzado, entre muchas otras especialidades. Además, nos encontramos en la capital alemana del mazapán, y difícil lo tendremos para escoger entre tanta variedad y modos de presentarlo.

Cómo llegar
Lübeck está 63km. al noreste de Hamburgo, y tiene muy cerquita (13km.) un aeropuerto operado por compañías de bajo coste: Blankensee (LBC). Hay vuelos diarios desde Girona con Ryanair. Desde otros orígenes, tenemos la opción de volar al aeropuerto internacional de Hamburgo (HAM), con multitud de compañías aéreas.
Una vez en destino, o bien nos acercamos en un viaje cortito en tren, o bien podemos reservar un coche de alquiler y así visitar también Hamburgo y otros alrededores.
Consejos
Esta vez, sólo uno: id abrigados a Lübeck entre septiembre y junio, ya que además de ser una ciudad del norte de Europa, nunca faltan los vientos fríos que recorren incansablemente sus calles.
Enlaces de interés
Posts destacados :
- Lübeck, qué visitar
- Fondos de pantalla para viajeros
- Travemünde, un paseo con vistas al Báltico
- Volar barato a Alemania, aeropuertos low cost
- Tallinn, la capital medieval del norte de Europa









Noviembre 6th, 2007 at 9:38 pm
Muy interesante!
Nunca me había planteado viajar a Lübeck, pero tiene muy buena pinta. Esto de las low cost es genial, vas a sitios que ni siquiera pudes situar bien en el mapa.